El domingo 23 de abril se llevará a cabo elecciones
presidenciales en Francia. De los once candidatos, cuatro son los que están más
cerca de lograr la presidencia gala, pero según analistas, es probable que se
defina en segunda vuelta, el próximo 7 mayo.
Las ultimas encuestas realizadas luego del atentado en los Campos Elíseos posicionan a cuatro candidatos: el liberal Emmanuel Macron de ¡En Marcha! (EM) con el 24%, la ultraderechista Marine Le Pen por el Frente Nacional (FN) que subió al 23%, el izquierdista Jean-Luc Mélenchon de Francia Insumisa (FI), quien está tercero en intención de voto con un 19% debido a que en las últimas semanas ha ascendido notablemente en las encuestas.
En el mismo escalón aparece el conservador Francois Fillon
representante de Los Republicanos (LR), también con un 19% y cuya campaña estuvo marcada por
escándalos. Pues su popularidad
cayó tras las revelaciones sobre el otorgamiento
de empleos ficticios a su esposa y a dos de sus hijos.
Quien quedó muy lejos de los primeros puestos es el
socialista Benoit Hamon con un 7% debido
a la decepción de la sociedad francesa frente al gobierno de Francois Hollande,
que no cumplió con el programa por el cual fue elegido y traicionó los
principios de la izquierda socialista. Hamon tampoco es acompañado por gran
parte del Partido Socialista (PS) que decidió apoyar a Macron, dejando en
evidencia la crisis de los partidos tradicionales en Francia.
En este contexto la presencia de candidatos como Le Pen y
Mélenchon que aglutinan gran parte del descontento, y que tienen posibilidades
para el balotaje, produce que la Unión Europea esté atenta a lo que puede
suceder en Paris, ya que la llegada de uno u otro puede poner en peligro la
presencia de Francia en la Unión, que tras el Brexit, según analistas, un
Frexit podría ser fatal.
Macron “es la figura del neoliberalismo que aparece como
auxilio a todo el capital financiero cuando está desesperado y ha probado todas
las posibilidades”, aseguró Cristian Rodríguez responsable del Área de América
Latina y el Caribe del movimiento “Francia Insumisa” en una entrevista radial
para Spunik. Con la ayuda de los medios de comunicación, un discurso vago y poco preciso -al estilo de
Macri en Argentina- y presentándose como ni de izquierda ni de derecha, se ha
convertido en uno de los favoritos.
Le Pen, hoy segunda en
las encuestas, parece ser la inamovible
del tablero para la segunda vuelta, ya que en ella se centra gran parte del
descontento de la sociedad. Pero analistas estiman que si bien puede ganar la
primera vuelta, es muy difícil que gane en la segunda. En este marco Cristian
Rodríguez explicó para Spunik que ella “no va a llegar nunca al poder, porque
el pueblo francés tiene memoria de lo que ha sido la extrema derecha no sólo en
Francia, sino también en Europa”.
Le Pen propone la salida de la Unión Europea, se opone los
tratados de libre comercio como el firmado entre la Unión y Canadá (CETA)
además de la negociación en curso del acuerdo con Estados Unidos (TTIP).
Defiende la expulsión inmediata de todos los extranjeros sin papeles en regla y
el fin del derecho a la nacionalidad automática.
“La mundialización y la falta de reacción nos lleva a la
migración incontrolada y de ahí al islamismo en casa, frente a esto: el
patriotismo económico y el proteccionismo inteligente” manifiesta.
Mélenchon y la
Revolución Ciudadana
Jean – Luc Mélenchon lleva a Francia las ideas del
progresismo latinoamericano de Rafael Correa, Evo Morales y Hugo Chávez. Así lo
aseguró Cristian Rodríguez responsable del Área de América Latina y el Caribe
del movimiento “Nosotros hablamos de lo que se llama “Revolución Ciudadana”,
muchos se asustaron con ese nombre, pero tiene una explicación, la Revolución
Ciudadana que nosotros queremos y a la cual aspiramos es aquella en la que el
pueblo participa a través del derecho a voto, a través del derecho a revocar a
los elegidos alcaldes, diputados- al estilo venezolano-; el derecho a
revocarlos sino cumplieron su palabra. Todas esas cosas nosotros las hemos
aprendido de los procesos latinoamericanos” aseguró.
Por estas ideas los medios lo acusan de querer importar “las
revoluciones latinoamericanas” a Francia, demonizando al candidato para
espantar a los votantes.
Francia Insumisa no es considerado por sus protagonistas como un partido, sino “un movimiento
ciudadano transversal compuesto por hombres y mujeres que han comprendido que
no hay otra solución política fuera de la expresión de la voluntad soberana del
pueblo francés” asegura Jean- Luc y agrega “Nuestra ruptura es con una
autoproclamada “izquierda”, que en la práctica no se distingue en nada del
capitalismo neoliberal y que ha abandonado las reivindicaciones de los
ciudadanos. El movimiento integra ciudadanos sin militancia ni adscripción
partidaria alguna, así como partidos de izquierda que adhieren al programa de
Francia Insumisa”
Una de sus grandes propuestas es llevar a cabo una Asamblea
Constituyente que funde la Sexta Republica. Las bases para la elaboración de
una nueva Constitución son la distribución igualitaria de la riqueza, la
planificación ecológica, la eliminación de los tratados europeos, la
independencia y el altermundialismo para la paz, el progreso humano y la
conquista de nuevas fronteras para la humanidad como son el mar, el espacio y
el dominio de lo virtual digital.
Mélenchon busca ocuparse de la urgencia social con la promesa
de la creación de puestos de trabajo, sancionar a las empresas que no cumplan
con la igualdad salarial entre hombres y mujeres, derrotar el fraude y la
evasión fiscal avanzando sobre el poder financiero de la economía real,
concretar inversiones para mejorar los servicios públicos, reindustrializar y
formar empresas cooperativas. Además de salir de la OTAN revisar y renegociar
los tratados de la Unión Europea para “liberarnos de esa camisa de fuerza y
poder cambiar la matriz productiva de Francia, movilizar todas sus capacidades
para volver al pleno empleo, aplicar la transición energética y desarrollar la
economía del mar que proponemos”.
Los comicios se desarrollarán el próximo 23 de abril y será
allí donde se definirá quienes irán – en caso de que así suceda- al balotaje el
7 de mayo. ¿Será Le Pen, la Trump francesa?, ¿Será Macron, el candidato del
neoliberalismo y el capital financiero?, o ¿Será Mélenchon el izquierdista que
reivindica los gobiernos progresistas? Habrá qué esperar al domingo.





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