Agitación en América Latina: Venezuela, el eje de la tormenta

 


Durante los últimos días,  han sucedido diversos episodios en la región que han llamado la atención internacional debido a la relevancia de los mismos, y que reflejan la situación compleja que está viviendo el continente. Conflicto de poderes en Venezuela, elecciones en Ecuador y violencia en Paraguay.

Por Sabrina Cereda

Venezuela ha protagonizado, nuevamente uno de los hechos más importantes de la semana, pues el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de ese país decidió suplir las facultades de la Asamblea Nacional (AN) por encontrarse en desacato desde principios del año 2016. Esto se debe a que la AN juramentó como miembros del parlamento a tres diputados del Estado de Amazonas que fueron elegidos mediante prácticas fraudulentas, razón por la cual el TSJ había suspendido sus proclamaciones. Desoyendo la decisión del máximo tribunal los diputados fueron igualmente juramentados. Este accionar ilegal llevó a que la justicia declarara a la Asamblea Nacional en desacato y señalara que sus decisiones son nulas mientras continúen en esa situación.



El parlamento hizo caso omiso a la decisión de la justicia durante todo un año y a principios de 2017, aun fuera de lo márgenes legales, asumió una nueva Junta Directiva en la que el diputado Julio Borges se autojuramentó como nuevo presidente de la Asamblea.

Borges, anuló la juramentación de los tres diputados de Amazonas en enero de este año para eliminar la condición de desacato. Sin embargo, la sentencia del TSJ señala que todos los actos de esta nueva dirección son nulos ya que es la Junta Directiva anterior – del año 2016-  que estuvo presidida por Henry Ramos Allup, la que debe anular las juramentaciones de los diputados ya que ésta ha sido la única electa en situación de acato constitucional.

Por lo tanto, la directiva actual de la AN y la anulación de los diputados de Amazonas no se consideran válidas al igual que cualquier decisión que lleve a cabo la Asamblea. Esto significa que quienes están atentando contra el orden democrático y constitucional de Venezuela es, nada más ni nada menos que la Asamblea Nacional, que se niega a salir del estado de desacato para comenzar a cumplir sus funciones de forma legal, con los representantes verdaderamente electos por el pueblo bolivariano.



La sentencia emitida por el TSJ durante esta semana en Venezuela tiene razones económicas ya que es consecuencia de una consulta realizada por el Ejecutivo venezolano a través de la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA), quienes necesitaban someter al parlamento la propuesta de conformar “Empresas Mixtas” o consorcios, para interactuar financieramente con grupos inversionistas en los desarrollos petroleros del país. PDVSA, ante la situación de desacato del parlamento no puede tratar el tema ya que sus decisiones son nulas, por lo tanto se sometió a consideración del TSJ la situación  para poder solucionarla.

En este marco el miércoles pasado, la Sala Constitucional del TSJ emitió un dictamen en el que resolvió, “ante el desacato de la Asamblea Nacional”, que “no existe impedimento alguno para que el Ejecutivo Nacional constituya empresas mixtas en el espíritu que establece el artículo 33 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos”, y en sus puntos también “declaró la Omisión Inconstitucional parlamentaria” y advirtió que, “mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho”.



Esta sentencia fue la que revolucionó a la oposición venezolana, a la AN, a gobiernos de derecha, a organismos internacionales como el MERCOSUR y la OEA, que de forma orquestada a través de los medios de comunicación a nivel mundial viralizaron el argumento de que Maduro a través del TSJ había llevado a cabo un “Auto Golpe de Estado”, situación totalmente descabellada y alejada de la realidad. Pues el TSJ toma esta decisión frente a la obsolescencia de la AN que se niega a encausarse en la legalidad, abandonar el desacato y comenzar a desarrollar sus funciones como el resto de los poderes del estado.

Los sectores de la derecha nacional e internacional aprovecharon la sentencia para intentar nuevamente la aplicación de la Carta Democrática contra Venezuela, esta vez con una nueva excusa: un supuesto “golpe de Estado”, que en realidad es una respuesta dada por el TSJ para intentar resolver la grave situación que vive el país, dado que la Asamblea Nacional no está ayudando en ese sentido, sino que prácticamente se ha anulado a sí misma.



La OEA y el MERCOSUR, fueron los más “escandalizados” por el hecho. Pues vienen desde hace tiempo, específicamente a partir del avance de la derecha en la región, cuestionando a Venezuela como miembro de estos organismos y aislándolo.

Luis Almagro, titular de la OEA, convocó a una reunión urgente para revisar la situación de Venezuela que se desarrollará este lunes. Lo cierto es que Almagro viene detrás de Venezuela hace tiempo. Pues en el mes de marzo había pedido que se suspenda a Venezuela de la OEA si no se convocaba a elecciones anticipadas en un mes ya que para él en el país hay una alteración del orden constitucional que afecta “gravemente” su orden democrático”.




La periodista Telma Luzzani  asegura en una nota publicada en Tiempo Argentino que “Existe un gravísimo señalamiento contra el actual Secretario General de la OEA, Luis Almagro, que lo involucra en una operación comando planificada por el Pentágono contra el gobierno de Venezuela. El dato se encuentra en un documento titulado “Venezuela Freedom 2” con fecha del 25 de febrero de 2015 y está firmado por el jefe del Comando Sur, Almirante Kurt Tidd”.

En este marco Luzzani manifiesta que “El plan destituyente “Freedom 2” consta de 12 puntos y plantea entre otras cosas un “enfoque de cerco y asfixia; contra el gobierno de Nicolás Maduro y, en el plano político interno insistir en el gobierno de transición y las medidas a tomar después de la caída del régimen, incluyendo la conformación de un gabinete de emergencia”.

El punto octavo – según la comunicadora- es el que involucra directamente a Almagro. En el mismo se expresa que “En el plano internacional hay que insistir en la aplicación de la Carta Democrática, tal como lo hemos convenido con Luis Almagro Lemes, Secretario General de la OEA”.



Telma Luzzani también manifiesta que “Este pacto con las altas esferas de Estados Unidos explica el afán con que Almagro se ha abocado desde el comienzo de su cargo en la OEA a derribar el gobierno de Maduro. Almagro condena a diario la prisión del venezolano Leopoldo López (…) pero no dice una palabra sobre los asesinatos a líderes sociales en Colombia (que pasan largamente el centenar desde la firma de los acuerdos de paz), ni de los crímenes diarios en Honduras o México, ni de las denuncias de persecución que elevan organizaciones sociales y de izquierda contra el gobierno de Horacio Cartés en Paraguay”.

En la misma línea de la OEA,  se posicionan los miembros del MERCOSUR quienes se reunieron de urgencia y manifestaron en una declaración  conjunta que instan al gobierno bolivariano a asegurar la efectiva separación de poderes, respetar el cronograma electoral y liberar a los presos políticos, casualmente las mismas peticiones de Almagro.

La canciller venezolana Delcy Rodriguez frente a esta situación expresó “esta bufonesca injerencia que pretende socavar la soberanía de Venezuela es protagonizada por un canciller de facto (Brasil) una canciller disminuida por los criminales políticos, sociales y económicos de su país (Argentina) y un canciller a escasas horas del asesinato de un disidente político y nociva represión en las calles contra el pueblo (Paraguay)”.



Rodríguez hizo hincapié en los hechos violentos que sucedieron en Paraguay el día viernes, en el que un grupo de 25 senadores aprobaron en una reunión convocada por sorpresa y a puertas cerradas una enmienda a la constitución que permite la reelección presidencial en ese país, lo que llevó a que manifestantes incendiaran el Congreso y que la policía reprimiera. Como resultado de los enfrentamientos hubo oficialmente un muerto pero se estiman que ascienden a 4 las personas fallecidas. Expertos afirmaron que no se respetaron  los procedimientos ni protocolos legislativos para aprobar la iniciativa y que una propuesta similar había sido rechazada en agosto pasado. Según las normas vigentes el tema no podía volverse a tratar hasta que pasara un año.

Estos hechos que no fueron tratados por ningún organismo, de la misma manera que se hizo caso omiso en su momento al golpe de estado en Brasil, país que hoy tiene un gobierno de facto y que cuyo artífice de la destitución de Dilma Rousseff, Eduardo Cunha, esta semana fue condenado a 15 años de prisión por corrupción.

Volviendo a Venezuela, finalmente luego de que el presidente Nicolás Maduro llamase al Consejo de Defensa de la Nación para tratar el tema de la sentencia frente a las diferencias entre la Fiscal General y el TSJ, el poder judicial dio marcha atrás con su decisión;  aunque el dictamen del Tribunal Supremo  implicaba una medida temporal, no disolvía la AN ya que por vías legales e institucionales podía volver a sus funciones y esta no significaba un golpe de estado. El final de la situación es la muestra de que el país bolivariano puede resolver sus diferencias internas sin la injerencia de organismos externos, y de que los medios de comunicación pueden hacer mucho ruido con tergiversaciones de los hechos en pos de desprestigiar a un gobierno y justificar acciones para destituir presidentes.

Ecuador, fin de la campaña y repercusión de Venezuela

El jueves pasado se cerró en Ecuador una campaña electoral bastante densa, en la que el candidato opositor Guillermo Lasso no dudó en aprovechar – al mejor estilo de la derecha regional-  la versión tergiversada difundida por los medios de comunicación de forma orquestada sobre lo que acontecía en Venezuela. En este marco Lasso pidió “un cambio” para que el país andino no siga el camino de Venezuela, donde “un golpe de estado ha anulado a la Asamblea Nacional”.



Lasso centra sus posibilidades en una campaña mediática muy fuerte contra la Revolución Ciudadana, con denuncias falsas, acusaciones y montajes. Además de construir la idea de un posible fraude, pues al mejor estilo Capriles en Venezuela, ha difundido esta tesis e impulsado a sus seguidores a que el día de las elecciones se concentren frente a las instalaciones del Consejo Nacional Electoral, hasta que se proclame su victoria. “Vamos todos juntos a las calles a defender la voluntad popular hasta que se proclame la victoria del cambio”, dijo.

 “No nos podemos confiar, hoy el Ecuador vive la dictadura de un partido político: tiene control del Consejo Nacional Electoral y con ese control pretende hacer un fraude en el Ecuador”, expresó en una de sus actividades de campaña.

De la misma manera manifestó haber denunciado ante la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y a la Organización de Estados Americanos (OEA) “los intentos de fraude” que, según él, se preparan para las elecciones del 2 de abril.

Lo cierto es que el resultado de estas elecciones son determinantes para el mapa geopolítico y estratégico en la región, por lo tanto la derecha al querer seguir avanzando en la línea de Argentina y Brasil, se juega el todo o nada en Ecuador, uno de los tres últimos eslabones del progresismo en América Latina.

Diario G24

 


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