El
domingo 14 de abril hay elecciones en
Venezuela. Estas determinaran la continuidad o interrupción (aunque es poco
probable) del proyecto que Chávez inició hace 14 años. Maduro, su heredero
político, encabeza las encuestas con un 56,9 por ciento.
El 9 de marzo -a cuatro días de la
desaparición física del comandante Hugo Chávez- el Consejo Nacional Electoral
venezolano (CNE) convocó formalmente a elecciones presidenciales para el
domingo 14 de abril del 2013.
Un dato curioso: el 11 de abril
de 2002, Chávez sufre el famoso golpe de estado frustrado (tratado en este blog
en entradas anteriores). Y es en la madrugada del 14 de abril de 2002
cuando un
comando de las Fuerzas Armadas lo libera en La Orchila y lo traslada a
Caracas vía aérea, para finalmente ser restituido. Horas después Chávez se
dirigirá a la nación, mostrando un crucifijo mientras llama a la calma, pues el
bolivariano ya había recuperado su cargo. De este hecho, el próximo 14 de abril
de 2013, se cumplen 11 años.
Continuemos.
Los candidatos comenzaron sus campañas el
pasado martes 2 de abril. Henrique Capriles – quien bautizó su campaña con
“Simón Bolivar”- lo hizo en la ciudad de
Maturín, capital del estado oriental de Monagas. Nicolás Maduro inició sus
actos proselitistas recorriendo la ciudad natal de Chávez, los llanos de
Barinas, pues su intención es replicar simbólicamente el camino recorrido en
vida por el presidente bolivariano: de Sabaneta de Barinas a Miraflores.
Sondeos
electorales
Según la encuestadora ICS (International
Consulting Service) del Director Lorenzo Martínez, la intención de voto para el
representante del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) es del 56,9 por
ciento, mientras que para el candidato del MUD (Mesa de la Unidad Democrática)
es del 41.1 por ciento. La diferencia entre ambos es del 15,8 por ciento
situando a Maduro por encima de Capriles Radonski.
International Consulting Service afirma que el
60,3 por ciento de la población apoya a Nicolás Maduro y el 36,6 por ciento lo
rechaza, prefiriendo a Henrique Capriles. Este es uno de los factores, dice
ICS, que limita la posibilidad de revertir la actual tendencia.
La consulta fue realizada del 22 al 27 de
marzo a 1600 personas en 21 estados del país, con un porcentaje de confiabilidad de 95 puntos.
Además Martínez (ICS) consideró “imposible”
que Capriles Radonski aumente su intención de voto por que no ha hecho visible su
programa de gobierno a diferencia de Nicolás Maduro quien presentó el proyecto
que resultó ganador en las elecciones del pasado 7 de octubre. Este programa se
fundamenta en el Plan de la
Patria 2013-2019 diseñado por el propio Hugo Chávez.
El Plan
tiene entre sus principales retos defender y consolidar la independencia
nacional, continuar la construcción del socialismo bolivariano del siglo XXI,
convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, económico y político
dentro de la gran potencia naciente de America latina y el Caribe, el aporte a
la configuración de un mundo multicéntrico y pluripolar que permita el
equilibrio y la paz a nivel planetario, así como una contribución al cuidado de
toda forma de vida y salvación de la especia humana.
En repetidas ocasiones, el postulante
socialista ha emplazado a su oponente para que revele su verdadero programa de
gobierno, este contrariamente a las elites económicas
y sectores políticos de derecha que representa ha asegurado en campaña
que mantendrá las misiones (programas sociales llevados a cabo por Chávez junto
a Cuba durante 14 años y a las que se destinaron alrededor de 551 mil millones
de dólares) y, más aún, promete
mejorarlas.
Frente a estos dichos, el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello,
calificó a Capriles como un aspirante
"disfrazado", que intenta pasar por "chavista crítico".
Al respecto, el propio Maduro aseguró que las políticas de beneficio social
acabarían en caso de triunfar el proyecto opositor, pues ello implicaría la
privatización y entrega de los recursos petroleros de la nación a la elite
burguesa y a las transnacionales.
Maduro sabe de lo que habla. Pues la derecha Venezolana – si volvemos en la
historia- se caracteriza por desplegar en campaña promesas progresistas que jamás
cumple y termina actuando contrariamente a sus dichos. Tal fue el caso de los
otrora presidentes Andrés Pérez y Rafael Caldera.
Para aclarar esto podemos citar a Pedro Rodríguez Rojas en su articulo “Venezuela:
del neoliberalismo al socialismo del siglo XXI”, en la revista Política
y Cultura, núm. 34, 2010, pp. 187-211, (Universidad Autónoma Metropolitana
Unidad Xochimilco México) que nos ayudará a entender un poco las
particularidades de las estrategias en campaña de los grupos de derecha
venezolanos.
Rodríguez Rojas asegura que en 1989, Carlos Andrés Pérez (CAP) ocupó su
segundo periodo presidencial, con el apoyo de un caudal de electores quienes
recordaban su primer periodo presidencial de bonanza. Pérez había ofrecido en la campaña electoral una
imagen de líder tercermundista y hombre dispuesto a enfrentarse a los desmanes
que a nuestros países había causado la deuda externa y las respectivas
imposiciones de los organismos financieros internacionales. Apenas logrado el
triunfo y recién tomado el cargo el 2 de febrero de 1989 comenzó a
implementarse un plan económico radicalmente
opuesto a lo que realmente se esperaba más parecido al de su opositor,
Eduardo Fernández quien acusó a CAP de plagio. Los acuerdos con la banca
internacional y el anuncio de la aplicación del programa popularmente conocido
como “paquete económico”, vinieron inmediatamente (16 de febrero, a 14 días de
haber asumido), pero igual de rápido fue el rechazo popular que en rebelión
tomo las calles durante el 27 y 28 de febrero, sin que las fuerzas armadas del
estado pudieran controlarlos.” El hecho al que hace referencia Pedro Rodríguez
Rojas es al “Caracaso”.
El profesor de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
continua dándonos la certeza de que “el discurso neoliberal fue acogido en
Venezuela por pocas instituciones. Tanto Carlos Andrés Pérez como Rafael
Caldera llegaron a sus segundos periodos de gobierno no sólo con un discurso
moderado sino claramente antineoliberal, en contra del Fondo Monetario
Internacional y de los vejámenes de la deuda externa, y a favor de mantener el
peso del estado Venezolano. Sin embargo, al poco tiempo de asumir el poder
ambos gobiernos cambian totalmente de discurso; en el caso de Pérez apenas en
días. En Venezuela, hay que
decirlo claramente, el neoliberalismo nunca ganó elección alguna, quienes
propusieron abiertamente o por sutileza políticas gubernamentales de libre
mercado han sido históricamente rechazados por la población venezolana”.
Es claro, de esto habla Nicolás Maduro frente al discurso de Capriles,
pues se mantienen las mismas estrategias de campaña y las podemos detectar con
claridad en los actuales actos proselitistas.
Para finalizar volvamos a los sondeos
Los resultados de la consulta de ICS
coinciden con los publicados el pasado miércoles por la consultora
Estudios de Opinión Meganálisis que dio la victoria presidencial al candidato Nicolás Maduro con un apoyo del
56,6 % y un 43,3 % para Capriles. Esta fue realizada del 16 al 24 de marzo y
dirigida a sectores populares que representan más de las cuatro quintas partes
de la población venezolana.
Otros sondeos
- El Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD) realizó un
estudio del 24 al 31 de marzo sobre una muestra de 1200 personas de todo el país.
Este revela que el 53,3 % de los entrevistados votaría por Maduro, mientras que
el 34,7 % lo haría a favor de Capriles.
- El grupo de Investigación Social Siglo XXI también coincidió en
otorgar favoritismo al candidato
socialista con un 55,3% sobre el representante del MUD que solo asciende al
44,7%.
- Data Information Corporation (Datin Corp) dio cuenta de una
diferencia más estrecha de apenas 8 puntos, pero aún así confirma el triunfo de
Maduro con un 45%. Según esta encuestadora, la percepción del público acerca de
quien se impondrá en las urnas es para
Maduro del 61% y para Capriles es del 26%.
- Finalmente el último sondeo publicado por Hinterlaces señala que a la
altura del 23 de marzo pasado, el 55% de los votantes se hubiera inclinado por
Maduro y solo el 35% por Capriles. Según el mismo estudio el 61% de los
declarantes, más allá de sus preferencias, pronostica el éxito para el
bolivariano mientras que apenas el 22% apuesta por el representante de la
derecha.
Igualmente, más allá de todos estos datos estadísticos
tendremos que esperar hasta el próximo domingo 14 de abril para saber quien
definitivamente sucederá a Chávez.
Es importante tener en cuenta que 18 millones 903 mil 143
venezolanos están habilitados para sufragar.
S.C.
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