sábado, 2 de junio de 2012

Historia de una confusión: captura y liberación de Roméo Langlois

El 29 de abril pasado Roméo Langlios fue capturado por las FARC durante un enfrentamiento con el ejército. Sucedió en un confuso episodio por no llevar prendas identificatorias. Este hecho abrió la discusión sobre los derechos humanitarios de los periodistas y su labor en el contexto de la guerra interna colombiana.

El periodista francés Roméo Langois desapareció el domingo 29 de abril en el departamento de Caquetá (suroeste colombiano) durante un enfrentamiento entre las fuerzas revolucionarias de Colombia y el ejército colombiano cuando se disponía, en compañía de este último, a realizar un reportaje sobre las operaciones del narcotráfico en la región.

En un primer momento el gobierno colombiano tuvo dudas sobre su paradero a diferencia del gobierno francés que inmediatamente aseguró a través de la prensa de ese país que el periodista se encontraba en poder de las FARC. En este marco el ministro de defensa colombiano Juan Carlos Pinzón decía: “Lo que me narra el personal que estuvo con él hasta el último instante es que en algún momento Roméo fue impactado por una bala en su brazo izquierdo, y que en medio de la tensión y la presión que allí se vivía, pues seguramente tomó la determinación de quitarse su chaleco, su casco, y al manifestar o señalar que era población civil se desplazó hacia el área desde donde disparaban los guerrilleros", “es toda la información que tenemos sobre él. No sabemos, a ciencia cierta en este momento que más ocurrió con él" concluyó.
 Pero el canciller francés, Alain Juppé, aseguró que Langlois había sido retenido por la guerrilla luego del enfrentamiento en el que murieron tres soldados y un Policía.
Frente a esta situación, el colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, encabezado por la activista Piedad Córdoba, se pronunció a través de un comunicado público sobre la desaparición del periodista y pidió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aclarar si tenia en su poder al comunicador: "Ante las dudas y versiones que se han tejido sobre la situación del periodista, solicitamos a las FARC-EP que confirme, en lo posible por escrito, si Roméo Langlois está en poder de alguno de sus frentes, en calidad de qué, e indique las condiciones físicas en las que se encuentra”, cita el comunicado.
En el texto también le recordaron al grupo insurgente su compromiso de poner fin a la práctica de la retención con fines económicos y políticos.
“Reconociendo que las FARC-EP han derogado la decisión de privar de la libertad a personas por razones extorsivas — lo que hemos valorado como signo importante en la humanización y la paz — si Roméo se encuentra en su poder, invitamos a las FARC-EP a que de conformidad con su compromiso de aplicación del derecho internacional en sus filas, de pronta libertad a este periodista en condiciones de garantías para su vida e integridad personal”, señala la carta.
Colombianos y Colombianas por la Paz invitó además al Gobierno a evitar cualquier posibilidad de acudir a un rescate armado del periodista (como ha ocurrido en otros episodios)
“Solicitamos al gobierno colombiano evitar el rescate militar, clarificar la situación en la que se encuentra el periodista y buscar una respuesta que se ajuste a las normas establecidas en el derecho internacional humanitario, como una forma de contribuir a la humanización del conflicto armado colombiano”, indicó.
Días después, y luego del pedido del presidente Juan Manuel Santos y de la organización Colombianos y Colombianas por la Paz, las FARC confirmaron  tener como prisionero al comunicador social, y lo hicieron através de un video, el domingo 6 de mayo. En el detallan que al momento de la captura, éste vestía ropa militar y no estaba identificado con el usual chaleco azul utilizado por los corresponsales de guerra. El comandante de una escuadra del frente 15 de las FARC, quien se hace llamar Anízar, conocido como ‘Monazo’, fue quien leyó el comunicado del grupo insurgente en el que confirma la detención de Langlois:

“El periodista francés Romeo Langlois uniformado de militar y capturado en pleno combate está en nuestras manos es prisionero de guerra está levemente herido en un brazo, se le ha prestado la atención médica necesaria y está fuera de peligro". Afirmó.
Por esta razón, Piedad Córdoba, denunciaría la violación de derechos del periodista al vestir prendas militares. Córdoba consideró "preocupante" el hecho de que el periodista francés haya vestido dichas prendas (chaleco y casco del Ejército) en el momento de su captura. "Son hechos que dan cuenta de la violación del derecho internacional humanitario por parte -precisamente- de quienes llevaban al periodista Langlois", valoró Córdoba.
El presidente Santos, quien se encontraba en Singapur realizando una visita de Estado, expresó que no hay justificación para tenerlo como prisionero. “Los periodistas no son, no pueden ser, nunca han sido prisioneros de guerra" dijo.
En ese sentido, el Mandatario expresó que su Gobierno ofrecería todas las garantías que fueran necesarias para concretar la liberación incondicional de Langlios.
Uno de sus colegas, el periodista inglés, Kar Penhaul, radicado en Colombia y que también se encarga de cubrir el conflicto armado, informó que tras contactar con altos mandos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, su colega francés Roméo Langlois podría ser liberado en los próximos días (esta información trascendió el lunes 7 de mayo).
De acuerdo con Penhaul, en entrevista "con mandos superiores del Bloque Sur el 5 de mayo", el grupo insurgente no planeaba tenerlo en cautiverio a mediano y largo plazo, luego que se constató que se trataba de un comunicador social y no de algún miembro de la fuerza pública colombiana o asesor militar.
El periodista inglés, además expuso que la detención de Roméo Langlois por parte de las FARC se registró como consecuencia de una confusión en el fragor del combate, pues así lo afirmó también el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en el comunicado antes citado.

"En medio de este fragor de combate” dijo Penhaul “vemos que las FARC retienen a Roméo Langlois vistiendo un chaleco y un casco militar, aunque el resto de su vestimenta era civil, y ellos también alegan que estaban confundidos sobre su estatus, sobre quién era". "Esta batalla de lado y lado era sumamente confusa","esto es el fragor de la batalla. Los que hemos estado en un campo de combate sabemos que son lugares peligrosos y confusos. Eso es otro capítulo más", concluyó.


El domingo 13 de mayo y a través de un comunicado, las FARC propuso entregar al periodista francés a la Cruz Roja Internacional, a la defensora de los Derechos Humanos Piedad Córdoba y a un delegado del electo presidente de Francia, Francois Hollande en aras de garantizar aún más su vida e integridad.
El grupo insurgente también señaló en el documento que el caso de Langlois "resulta ideal para develar el papel que desempeñan los grandes medios de comunicación en el orden social impuesto por el gran capital, que antes de informar y promover el pensamiento libre, la gran prensa tergiversa la realidad para convertir en única verdad la versión de sus patrocinadores".

"Una vez libre, el periodista Langlois podrá terminar de cumplir con el papel esperado por el Gobierno de Colombia, sus fuerzas militares y los grandes medios", expresaron en el texto. De lo contrario, "podrá permanecer fiel a su conciencia y referir la verdad; si fuere este el caso, pudiera ser que los mismos que hoy exigen su libertad inmediata se ensañen con él hasta destruirlo por completo", concluye el comunicado.

Piedad Córdoba respondio al pedido y lo hizo al destacar que es imposible que como Colombianos y Colombianas por la Paz se pueda negar a la solicitud de una tarea humanitaria, porque no estaría en concordancia con lo que “nosotros hacemos y por lo que nosotros peleamos". La exsenadora destacó que en la organización estaban listos para participar en el proceso de liberación, pero esperaban un pronunciamiento oficial del Gobierno de Juan Manuel Santos.
El domingo 27 de mayo las FARC anuncian  a través de un comunicado firmado por el frente 15, la liberación del periodista, que se realizaría el día miércoles 30 de mayo, fecha en la que finalmente se concretó.
La nota fue colgada en Resistencia-Colombia.org, un sitio web vinculado al grupo armado. Además, en el programa radial Las Voces del Secuestro (espacio periodístico en el que familiares entregan mensajes de aliento a quienes permanecen en cautiverio) también leyeron el documento.
A continuación, el comunicado completo:
Primero: La liberación del periodista francés Roméo Langlois tendrá lugar el próximo miércoles 30 de mayo.
Segundo: Las coordenadas del sitio donde será liberado el señor Langlois serán entregadas oportunamente a la misión humanitaria integrada por el CICR, Piedad Córdoba y el delegado francés.
Tercero: Nos declaramos a la expectativa en torno a la divulgación de los protocolos de seguridad indispensables para el éxito de la operación. Todos los protagonistas de esta liberación deben ser rodeados de garantías ciertas para su integridad física.
15 Frente de las FARC-EP. Bloque Sur.
Montañas de Colombia, mayo 26 de 2012

La misión humanitaria partió hacia Caquetá el martes 29 de mayo desde una pista anexa al aeropuerto internacional “El Dorado”, al oeste de Bogotá.

La Comisión, estuvo integrada por el delegado del gobierno francés, Jean-Baptiste Chauvin; el jefe de la delegación del CICR (Cruz Roja Internacional), Jordi Raich; la exsenadora Piedad Córdoba y Lizandro Duque, integrante de Colombianos por la Paz.
Un vez en Florencia, capital de Caquetá, la comisión partió en tres vehículos del CICR hacia las nuevas coordenadas que ofrecieron las FARC el día miércoles 30 de mayo, para cumplir con la liberación del periodista.

Tras ser entregado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Roméo Langlios partió junto a la misión nuevamente hacia  la ciudad de Florencia. Una vez en el lugar el comunicador viajó  desde el aeropuerto Gustavo Urtunduaga Paredes a las 22H24 locales (03H24 GMT), en un avión dispuesto por el Estado colombiano hacia Bogotá (capital). Desde donde continuaría su travesía hacia Francia, acompañado por el delegado presidencial para esta labor humanitaria, Jean Baptiste Chaauvin.
Poco después de estar en manos de la misión humanitaria, Langlois dio unas declaraciones en las que expresó que el conflicto armado colombiano se ha invisibilizado a medida que pasan los años, pese a que se trata de una guerra de "pobres matándose entre pobres".
Langlois afirmó que el Gobierno colombiano ha logrado vender una imagen errada sobre el conflicto en el exterior, lo que ha "invisibilizado" la realidad sobre esta situación. "Este conflicto se ha vuelto invisible", denunció el periodista.
CONCLUCIÓN
Me gustaría antes de terminar hacer referencia al informe anual que reporteros sin fronteras realizó al finalizar el 2011. En éste analiza la situación (como la de otros países del mundo) que vive Colombia. Reporteros sin fronteras asegura que las amenazas, agresiones físicas, asesinatos y actos de censura hacia periodistas que suceden en el país están en su mayoría propiciadas por grupos paramilitares como las Águilas Negras, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y Rastrojos. Pues a través de amenazas, declaran objetivo militar a todos los que “desintegran el estado de conciencia del pueblo” y les condenan a muerte. Estos actos de violencia contra la libertad de expresión y contra periodistas son medidas tomadas por los paramilitares frente a las investigaciones llevadas a cabo por lo mismos comunicadores sobre temas nodales que buscan dejar al descubierto las irregularidades e ilegalidades que estos grupos desarrollan bajo una absoluta impunidad. Actos tales como el control que ejercen estos grupos sobre la infraestructura y los servicios públicos de un barrio popular, casos de corrupción donde se relaciona los grupos paramilitares con políticos locales, hechos del pasado como la masacre paramilitar ocurrida en 1988 en Segovia, Antioquia, la responsabilidad del Ejército en casos de corrupción y ejecuciones extrajudiciales, casos que comprometen al ex presidente Álvaro Uribe, en otros casos.
Para finalizar, es relevante citar un hecho particular sucedido en agosto de 2011 cuando se intensificaron las amenazas contra Claudia Julieta Duque, que junto con Karen De Young, habían publicado un artículo en The Washington Post, que denunciaba el uso de los fondos de cooperación estadounidenses en acciones represivas del DAS. El ex presidente Uribe acusó públicamente a las dos periodistas y al corresponsal colombiano de The Washington Post, Juan Forero, de “estar a sueldo de la guerrilla”. La reportera ha sido blanco de amenazas y de persecuciones desde 2001.
 Por lo tanto podemos asegurar, como lo hace reporteros sin fronteras que “Los grupos paramilitares, invitados al proceso de “desmovilización” que comenzó en 2003, siguen siendo un peligro constante para la democracia y las libertades públicas en Colombia”.
Para reflexionar… ¿no?

S.C.