domingo, 4 de diciembre de 2011

Crisis diplomática entre Irán y Gran Bretaña

La relación crítica que atraviesa Irán y Gran Bretaña no es nada nuevo. Pues esta relación tiene una historia contemporánea de “amistades” y enemistades. La Causa histórica: el petróleo, junto con otra conocida y más actual: el programa nuclear. Diferencias y similitudes con un pasado no muy lejano.


 El martes 29 de noviembre, la embajada Británica en Teherán es tomada por al menos 200 estudiantes de la resistencia islámica Basijs. La situación se produjo luego de una manifestación que los jóvenes realizaban frente a la legación británica en contra de las sanciones impuestas la semana pasada por el gobierno de Gran Bretaña a Irán. Por esta razón, el Reino Unido, decidió cerrar dicha entidad en Teherán y expulsar a todo el personal diplomático iraní en Londres.

Ahora, ¿Cuáles fueron esas sanciones? Fueron sanciones financieras que el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos anunciaron el lunes pasado (léease 21/11). Y ¿por qué se las impusieron? Por que Irán esta desarrollando un programa nuclear que tienen fines civiles y pacíficos. Pero que según UE, Reino Unido, Canadá y EEUU viola el tratado de no proliferación nuclear. Mohamed ElBaradei, ex presidente de la Comisión Internacional de Energía Atómica y Premio Nobel de la Paz en 2005 aseguró que no había pruebas de que Irán estuviera desarrollando tecnología nuclear con fines bélicos y que no era lo mismo buscarla que tenerla.

En este marco, el domingo 27, el Parlamento de Irán votó con 179 votos a favor de 206 diputados una ley que reduce las relaciones políticas y económicas con Gran Bretaña (este es un punto clave,) y lo hizo lógicamente ante aquellas nuevas sanciones que la nación europea (entre otros países) impuso a Teherán por su programa nuclear (este es el otro punto clave). Esto me recuerda a 1951, cuando el parlamento iraní voto la nacionalización del petróleo, razón por la cual también recibió sanciones (las primeras de este tipo en la historia) por parte de Inglaterra.

 La Unión Europea, por su parte, preveía reforzar sus penalidades (sumar otras a las ya impuestas) contra la República Islámica y amenazaba con congelar los haberes de unas 200 personas y sociedades complementarias, según fuentes diplomáticas, hecho que sucedió en una reunión que se realizó en Bruselas con los cancilleres de la Unión Europea (léase por 1 de diciembre) donde se acordó extender las sanciones contra la República de Irán, al congelar los haberes de 180 empresas y responsables iraníes por sus vínculos con el programa nuclear de fines pacíficos que impulsa el presidente de la nación persa, Mahmud Ahmadinejad.

 La decisión, tomada por los Cancilleres de la UE durante la reunión, surge en respuesta al último informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que acusó a Irán de trabajar en la tecnología para fabricar armas nucleares. Por lo tanto Las resoluciones "se agregan a las medidas restrictivas ya existentes, adoptadas en respuesta a las preocupaciones sobre el programa de proliferación nuclear de Irán", confirmaron los ministros a través de una declaración escrita.

 Las 143 empresas y 37 individuos sancionados tendrán sus activos congelados en Europa. Mientras que los responsables iraníes tendrán además prohibida su entrada a los 27 países europeos.
 Además de estas medidas, los ministros de Exteriores europeos discutieron las posibilidades de otra ronda de sanciones de cara al futuro, pero no se han dado a conocer nuevos pasos. Entre las medidas adicionales existe la probabilidad de imponer un embargo a las importaciones de petróleo iraní y de atacar a su sector financiero actuando contra el Banco Central.

 Esto significa, que en la reunión no hubo acuerdo sobre la imposición de un embargo petrolero que apuntaba a afectar la principal fuente de ingresos de Irán (otro punto clave). Pero organizaron planes según los cuales los países miembros podían cortar gradualmente los suministros del país islámico, con Francia, que ha estado impulsando sanciones petroleras afirmando que está venciendo la resistencia entre algunos estados que han expresado preocupación sobre los costos económicos de un embargo. Este es uno de los asuntos más polémicos que permanecen sobre la mesa, la opción de un embargo a las importaciones de crudo iraní, sobre todo porque muchos países de la Unión Europea dependen en gran medida del crudo de Irán. “Es una discusión que está en la etapa final”, dijo la ministra española Trinidad Jiménez. Ahora debemos decidir “en qué momento se aplicarían dichas sanciones, y a partir de cuándo entrarían en vigor”.

 La toma de esta semana a la embajada británica y a residencias en Teherán fue también discutido durante la reunión de Bruselas y según fuentes diplomáticas, agregado al argumento para tomar acciones punitorias contra el régimen iraní, dijo: “Este fue un gran gol en contra para Irán (…) y por cierto ayudó a aquellos en la UE que querían tomar una línea más dura”.

 Esto es un resumen de lo acontecido esta semana con respecto a la crítica relación entre Irán e Inglaterra, pero no es nada nuevo. Para poder comprender la crisis diplomática actual, debemos trasladarnos a la historia, que tanto Irán como Gran Bretaña, han escrito en el siglo XX.



  Un poco del pasado para entender el presente 


Todo comienza con el descubrimiento del petróleo en Irán en el año 1908. Este descubrimiento llevó a la fundación de la actual BP (British Petroleum) que en aquel entonces se denominaba Anglo- Persian Oil Company, pues cambio su nombre después de la nacionalización de la industria petrolera votada por el parlamento iraní en 1951 bajo el gobierno de Mohammad Mosaddeq (elegido democráticamente Primer Ministro de Irán en 1951) en marzo de 1951. Esta empresa es una compañía de energía dedicada principalmente al petróleo y al gas natural, tiene su sede en Londres, Reino Unido. En la actualidad es una de las mayores compañías del mundo y la tercera empresa más importante dedicada al petróleo y gas después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell. Un dato importante, la empresa BP fue la responsable del derrame de petróleo que se produjo en el Golfo de México el 20 de abril de 2010.

 Volviendo a Irán, Anglo Oil Company por aquellos años construyó un complejo petrolífero y una refinería que, en los años '20, se convirtió en la más grande del mundo. De esta manera el petróleo iraní era explotado y exportado por Inglaterra, controlando así su economía.

 En 1925 llega al poder Reza Pahlevi, jefe militar con una ideología nacionalista que la oposición (específicamente Islámica) criticaba, ya que respondía a los intereses Británicos.

 En 1927, se descubre petróleo en Irak, por lo tanto Irán ya no era el único de la región en poseerlo. En 1933, comienzan haber desacuerdos entre el Sha e Inglaterra, pues el contrato sobre el petróleo, firmado hacía 32 años debía terminar. Pero lo que sucedió no respondió a estos requerimientos, debido a que sólo se modificaron ciertas condiciones del contrato. Éste tenía una vigencia de 60 años pero se decidió finalmente prolongarlo hasta los 90. Este hecho fue el detonante del surgimiento de la idea de la nacionalización del petróleo iraní. Reza Pahlevi, decide jugar su última carta, apoyar a Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial, pues pensaba que podría verse beneficiado por esta alianza y llevar a Irán a la neutralidad. Pero no fue así como sucedió. Irán es invadido por Rusia desde el sur y por Inglaterra desde el norte. El Sha es finalmente obligado a abdicar su poder en las manos de su hijo, Mohammed Reza Pahlevi. La ocupación extranjera acabó en 1946, y durante la posguerra se intensificó el movimiento nacionalista, contrario a las injerencias extranjeras.

 En 1951, es electo democráticamente como primer ministro Mohammad Mosaddeq. En ese año el parlamento iraní decide votar a nacionalización del petróleo. Es entonces cuando Inglaterra decide tomar medidas contra Irán y lo sanciona, siendo éste, el primer embargo de este tipo en la historia. Por esta razón (y por otras que conoceremos luego) aparece en escena un nuevo protagonista, EEUU, que se presenta como mediador del conflicto.

 El presidente Truman, primero utiliza la excusa de servir como mediador entre ambos países, luego decide intervenir a Irán para evitar y controlar el “peligro” del avance de la Unión Soviética en Irán, en el marco de la Guerra Fría, que lógicamente es otro pretexto para tomar el lugar de Inglaterra y subordinar bajo su dominio a Irán junto con sus recursos petroleros.

 Por lo tanto Estados Unidos toma el lugar de Inglaterra dándoles plazo a los Británicos para que desocupen el país.

 Mosaddeq se da cuanta que los estadounidenses no tienen intención de ayudarlo por esta razón acude a las Naciones Unidas y al Tribunal de La Haya, ambos organismos responden a Mosaddeq declarándose incompetentes.

 En 1953 se realiza un golpe de estado al primer ministro iraní, en una operación orquestada por británicos y estadounidenses en compacidad con el Sha Mohammed Reza Pahlevi. La inteligencia británica logró convencer al gobierno de los Estados Unidos que Mosaddeq era comunista (esto es otra excusa, pues lo cierto es que Mosaddeq se había convertido en una amenaza para los intereses estadounidenses), entonces la CIA decide ejecutar la Operación Ajax y sacar del poder a Mosaddeq, imponiendo un gobernante favorable a los Estados Unidos: el mismísimo Sha.

 Pahlevi, piensa que ha acabado con la oposición que representaba Mosaddeq en el marco democrático y con el Ayatolá Kashani que representaba la oposición islámica, debido a que después del golpe, Mosaddeq, se ve obligado al exilio y Kashani es condenado a la censura y el olvido. Lo que no tubo en cuenta Pahlevi es que aun existía una semilla opositora, esta era la chií y se encontraba en las escuelas de teología, que se convirtieron en el refugio de la resistencia.

 En 1955 se firmó el pacto de Bagdad. El Sha, con el apoyo de los Estados Unidos y el Reino Unido empezó la modernización de la industria del país, y al mismo tiempo eliminó toda oposición a su régimen con la ayuda de la agencia de Inteligencia SAVAK. Por estos años aparece un nuevo opositor, el Ayatolá Ruhollah Jomeini muy popular entre los círculos religiosos del país.

 Al comienzo, el Ayatolá, sólo le sugería al Sha que rompiera su relación con EEUU. y se subordinara a las leyes islámicas, pues solo de esa manera mantendría su poder. Pero Pahlevi no escuchó a Jomeini y continuó con su “Revolución Blanca” con ella busca occidentalizar a Irán, privatiza la prensa, otorga el voto femenino, pone fin a la ley marcial y comienza la revolución agraria. Es entonces cuando Jomeini se alza contra EEUU, la occidentalización y la monarquía del Sha Reza. El Ayatolá fue arrestado y encarcelado durante 18 meses. Al ser liberado en 1964 criticó a los Estados Unidos por el apoyo dado al régimen autocrático del Sha, se exilió en Turquía y más tarde terminó en París, desde donde prosiguió su critica al régimen de los Pahlavíes.

 Mohammed Reza Pahlevi, incrementó sus poderes dictatoriales con el apoyo de los Estados Unidos, que le consideraba su mayor aliado en la zona e intentó consolidar a la burguesía y desarrollar la industria, pero la corrupción y las desigualdades sociales aumentaron, lo que provocó una crisis que empezó en agosto del año 1977, culminando en la Revolución Iraní; una revolución religiosa en la que el pueblo iraní, frente al poder del Sha, consideraba que Alá era el único que lo podía destruir; y es también una revolución anti-occidental que se opone a la influencia extranjera en el país.

 La revolución iraní, comenzó en enero de 1978 con manifestaciones en contra del Sha. La revuelta se había generalizado para septiembre de 1978, promovida por Jomeini desde el exilio. Mohammad Reza Pahlevi finalmente huyó de Irán en enero de 1979. El 1 de febrero siguiente el Ayatolá regresó a Irán desde su exilio en Paris e Irán se convirtió en República Islámica el 1 de abril de ese mismo año.

 En la instauración de la República Islámica, los dignatarios del antiguo régimen son asesinados, llega la consagración del guía supremo, la ley civil, la ley religiosa y se radicaliza y reniega de occidente.

La relación con los Estados Unidos se volvió crítica cuando el 4 de noviembre de 1979 estudiantes chiíes iraníes entraron y capturaron al personal de la embajada estadounidense (hecho muy parecido al de hace unos días cuando un grupo de 200 estudiantes Bajies asaltaron la embajada británica en Teherán) como movimiento revolucionario estudiantil tenia como objetivo frustrar cualquier acción contra la República Islámica y salvaguardar la integridad de la revolución. Los estudiantes tenían miedo de que la historia volviera a repetirse como sucedió con Mosaddeq en el golpe de estado de 1953 ejecutado por la CIA.

 Después de varios meses EEUU decide poner en marcha un plan para la liberación de los rehenes, sin entrar en guerra abierta con Irán. Pero ésta tentativa se convirtió en un gran fracaso para el gobierno norteamericano, pues los comandos norteamericanos fueron totalmente destruidos. Los rehenes igualmente fueron liberados después de 444 días de cautiverio. Con esta acción Jomeini facilitó la elección de Reagan en las presidenciales. Los analistas creen que esto se debió a que el pueblo estadounidense consideraba que el presidente Carter no había podido solucionar la crisis.

 Volviendo la Revolución Iraní, es necesario agregar que el gobierno estadounidense, tras la revolución, permitió un Golpe de Estado en Irak, estableciendo la dictadura de Saddam Husein para hacer contrapeso al régimen de Irán.

 El 23 de septiembre de 1980 estalló la guerra entre Irán e Irak, esta guerra fue el resultado de una coalición de los estados occidentales contra la República Islámica. Pues los países occidentales no querían aceptar la idea de que Irán dominara la región y los países de oriente medio tenían miedo de que la revolución llegara a sus territorios.

Tras la muerte de Jomeini en 1989, sucedió Alí Jamenei como jefe de estado, quedando la jefatura del gobierno abierta a elecciones cada cuatro años en las que se ha asistido a una pugna entre un sector reformista liderado por Muhammad Jatami y otro sector conservador.

Con la llegada del siglo XXI, Estados Unidos actuó contra dos países de los países limítrofes de Irán: Afganistán al Este e Irak al Oeste. En 2001, tras los atentados del 11-S, Irán colaboró con EE.UU en la guerra de Afganistán. Pero aún así, en su discurso del Estado de la Unión del 29 de enero de 2002, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, incluyó a Irán en el llamado “eje del mal”, al entender que su régimen "anda enérgicamente tras estas armas (se refiere a las de destrucción masiva; armas que en el país vecino de Irak nunca existieron) y exporta terror, mientras que unos pocos que no han sido elegidos, reprimen el deseo de libertad del pueblo iraní". Es por ello que se ponen internacionalmente trabas al programa nuclear iraní hasta el día de hoy (o la menos ese es el pretexto al que se le suma la supuesta violación del tratado de no proliferación).

 Pues en los últimos días se han producido hechos relacionados a esta situación (la del programa nuclear, nombrados al comienzo de este artículo) tanto como las sanciones impuestas a Irán (que nos recuerdan las de 1951) como la toma de la embajada de Gran Bretaña en Teherán (que nos recuerda la crisis de los rehenes en 1979).

 Al recordar lo hechos del pasado podemos comprender los del presente. Podemos entender el por qué de las reacciones iraníes (sin justificar, por supuesto), una nación que sufrió la explotación de sus recursos desde el comienzo, que vio como Gran Bretaña se enriquecía con lo que le era propio, un pueblo que sufrió el despotismo, la corrupción y la locura de un Sha que siempre fue un títere estadounidense. Una oposición que nunca podía expresarse, que no le quedó otra alternativa más que la muerte, el exilio, la censura y el olvido. Un pueblo que no podía ser autónomo y que cuando quiso tener dignidad lo sancionaron por que lo suyo (el petróleo) no podía ser propio, ya que amenazaba los intereses ingleses y estadounidenses. Un país que cuando finalmente logra através de una revolución declararse autónomo tanto de Estados Unidos como de Inglaterra,  si vio sumida, nuevamente por estos países, al caos, la guerra y  la muerte, debido a que aquellos, no se resignan a perder y a dejar libres a los pueblos. Que paradójico que estas potencias sean los primeros en defender la democracia y la libertad, enarbolan sus banderas en pos de estas, e invaden países también en pos de ellas. Que paradójico que sean ellos los que causan guerra, muerte, crisis y caos en el mundo entero. Que paradójico que no quieran que se desarrolle el programa nuclear iraní con fines pacíficos, siendo ellos mismo unos de los países nuclearmente armados en el planeta y que hayan sido uno de ellos los únicos en la historia que lanzaron dos bombas nucleares contra civiles.

 Aca les dejo el link del documental “Irán, una nación dividida” del francés Jean- Michel Vecchiet, realizado en 2008 para que lo vean, lo analicen y saquen sus propias conclusiones.
 http://www.megavideo.com/?v=TPCDZB1E

 Saludos!
Primer Ministro Mohammad Mosaddeq
Actual Presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad
Toma de la embajada Británica en Teherán.

Ministro de asuntos exteriores británico William Hague
Ayatolá Jomeini, revolución iraní 1979
Sha Mohammed Reza Pahlevi

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